La importancia del monitoreo y control de los consumos de energía en nuestra industria
Tiendo a recalcar sobre este tema, pues he encontrado en muchas de nuestras consultorías, que no se le da al monitoreo de los consumos de energía la debida importancia, es más, se tiende a creer que no es necesario, bajo los siguientes argumentos: 1.-que en su edificación los consumos son estables, 2.- la edificación trabaja las 24 horas, el consumo es plano, 3.- no existen desperdicios de energía, y, muchos otros argumentos que solo tratan de justificar el deseo de no gastar en un sistema de medición por no ser prioritario. En el fondo los consumos energéticos son la última rueda del coche en los costos de la organización. Existe la premisa de evitar costos innecesarios, y en realidad no se tiene en cuenta que, al no monitorear la energía, no se puede controlar, y si no se puede controlar, existen desperdicios que aumentan la facturación mensual de nuestros energéticos usados. En todos los casos estudiados se observa desperdicios en donde no hay monitoreo y control, lo que conduce a la siguiente regla incuestionable, “Si no hay monitoreo y control, entonces hay desperdicio y un mayor costo energético”.
Por supuesto que el monitoreo y control van acompañados de una gestión eficaz, que permita mantener un consumo productivo, en donde se consume lo indispensable para las tareas normales de producción. Este monitoreo de consumos de energía nos permite también conocer mejor nuestra edificación y saber los puntos flojos, así como costear exactamente el costo energético a cada proceso o producto específico. Nos hace conocer también el comportamiento de nuestras máquinas o líneas de producción en diversos escenarios, y ante cualquier cambio en las curvas de consumo energético, una indicación de posibles problemas que hay que revisar y solucionar. También nos permite hacer un seguimiento de lo que nos registra el proveedor de energía, y ante cualquier error, hacer el reclamo respectivo. Nos permite así mismo, saber los resultados de consumos ante las medidas que podamos tomar para mejorar eficiencia, ya sea al implementar proyectos de eficiencia energética y/o una gestión de autoconsumo renovable, y poder hacer los ajustes necesarios. Para hacer un buen monitoreo y control de energéticos, tenemos que tener un sistema que nos proporcione información en tiempo real, que nos permita detectar a tiempo cualquier desviación de nuestros parámetros normales en condiciones normales, ante cualquier variación, actuar para poder remediar el problema. Sobre todo, cuando hablamos de la demanda máxima y los consumos en horas de punta, si es que estamos en un objetivo de controlar la demanda máxima y el factor de calificación. Invertir en sistemas de monitoreo y control de consumos de energía al interior de nuestra edificación, se convierte en una necesidad, cuando tenemos acceso a ejemplos de empresas que ya han optado por estos controles, y los resultados positivos que han obtenido, estas inversiones se recuperan en corto tiempo, por lo que no debemos considerarlo como un gasto. Para tener un buen control de nuestros consumos, primero tenemos que tener un buen monitoreo, pues como dice un dicho bien cierto, que siempre repito por su importancia en la eficiencia energética: “No se puede administrar bien lo que no se mide”, no podemos saltearnos esta gran verdad, porque si no, estaremos desperdiciando la energía que consumimos y aumentando nuestra huella de carbono.